Nieve carbónica o hielo secoSe conoce como hielo seco o nieve carbónica al dióxido de carbono (CO2) en estado sólido. Su nombre se debe a que, a pesar de guardar ciertas semejanzas con el hielo normal o la nieve por sus características estéticas y por su temperatura, cuando se sublima no deja residuos de humedad. Esto tiene que ver con el hecho de que su base no sea agua. Además su estado natural incluso a temperaturas muy bajas es gaseoso. De hecho, se sublima cuando la temperatura alcanza los -78,5 oC.

Este compuesto fue descubierto en 1835 por el químico francés Thirolier. Sin embargo, no sería usado por primera vez en el mercado hasta casi un siglo después, cuando los dispositivos aéreos Priest (Nueva York) lo utilizaron para sus extintores. A partir de entonces se le iría dando otros usos, siendo utilizado actualmente incluso para tratamientos cosméticos.

El único inconveniente es que es extremadamente frío, los envíos con hielo seco llegan a alcanzar temperaturas en torno a los -78,5oC. Por eso, es fundamental manejarlo con mucho cuidado, ya que si se utiliza de manera incorrecta, este compuesto puede provocar quemaduras por frío u otros daños físicos al cuerpo, tanto en personas como en animales. Con lo cual es muy importante comprender todos y cada uno de los procedimientos adecuados para su manipulación antes de usarlo. Entre las precauciones a tomar se incluyen el uso de guantes aislantes, de pinzas y gafas de seguridad.

¿Para qué se utiliza el hielo seco?

El uso de la nieve carbónica es tan extenso como variado. Desde la conservación y transporte de productos de la industria alimentaria y productos de laboratorio hasta los procesos industriales que requieren de temperaturas muy bajas.

  • Investigación científica y médica: en los laboratorios la nieve carbónica es muy útil para la conservación de órganos y productos biológicos, mantenimientos de productos de investigación a bajas temperaturas, enfriamiento de reacciones exotérmicas y ultra congelación rápida de células, tejidos, virus, bacterias…
  • En restauración y alta cocina: en este sector la utilización de la nieve carbónica abre un mundo lleno de posibilidades para la creación de platos con los que conseguir resultados muy interesantes, asombrosos y atractivos al público que los consume. Desde originales presentaciones a nieblas aromáticas, infusiones frías, texturas y contrastes en mousses y foies, granizados, helados, espumas y cremas, o crear llamativos impresionantes efectos con humo en combinados y cócteles de elaborada preparación. Una gran variedad de posibilidades culinarias tan amplia como alcance la imaginación.
  • Industria: en este sector se utiliza el hielo seco para facilitar el ensamblaje y ajuste de piezas por contracción pro frío, pero también para la molienda criogénica o el desbarbado de plásticos moldeados y cauchos.
  • Sector agroalimentario: para el enfriamiento de la masa en las amasadoras, durante el picado, mezclado y amasado de carne, ultracongelación rápida de los alimentos, regulación de temperatura en cubas de agua… Además de para el mantenimiento de la cadena de frío, ya que permite transportar los productos a una temperatura controlada sea cual se ala distancia sin producir ningún residuo.
  • Distribución a gran escala: para reparaciones urgentes en caso de desconexión de los equipos frigoríficos para mantener la cadena de frío y la protección de los productos durante el mantenimiento programado de los equipos frigoríficos.
  • Limpieza criogénica: en este procedimiento se proyectan partículas de nieve carbónica a alta presión para limpiar aquellas superficies que pueden sufrir daños por el agua como es el caso por ejemplo de las instalaciones eléctricas.
  • Agricultura: el hielo seco también es muy útil en las extensiones agrícolas para combatir la presencia de roedores, topos e insectos. Un procedimiento autorizado por le legislación de la UE. Pero también para el marcado en frío del ganado y para la producción de vino.
  • Sectores informático y electrónico: el enfriamiento de aparatos electrónicos (overclocking) es muy interesante para mejorar su rendimiento, acelerando la transmisión de las señales eléctricas.
  • Obras de construcción: en este sector el hielo seco se utiliza para la congelación del suelo y de tuberías de agua con el objetivo de crear un tapón de hielo antes del mantenimiento.